Asistir a las fiestas en Menorca te hará vibrar y sumergirte en la cultura local. En esta joya del Mediterráneo, las tradiciones y festividades son una parte integral de la vida cotidiana de sus habitantes. Desde las coloridas fiestas de Sant Joan, con sus jaleos y caballos, hasta las celebraciones religiosas, como la Mare de Déu de Gràcia, cada evento tiene sus propios sabor y magia. Todos te brindarán una experiencia auténtica y llena de emociones.
Algo típicamente menorquín son sus famosas avarcas, sencillas, cómodas, prácticas. Llegaron a la isla de la mano de la corona catalano-aragonesa, quienes con su conquista en el siglo XIII inspiraron a los payeses menorquines, para crear un calzado flexible y resistente que les permitiera trabajar la tierra con los pies protegidos del frío, las piedras y el rastrojo. Los payeses de Menorca, colocaban paja en el interior de sus primitivas avarcas para protegerse de la humedad y mantener sus pies calientes y sin sabañones que les impidieran seguir trabajando.


